Considerada una de las áreas de mayor dificultad en
el área de la traducción, las traducciones de patentes pesentan
desafíos sin igual.
En primer
lugar, las patentes emplean una combinación de lenguaje legal y
técnico. Generalmente, la redacción de las patentes se encuentra a
cargo de abogados especializados en patentes que poseen una sólida
formación técnica o, por lo menos, una muy sólida comprensión de
aspectos técnicos. A fin de comprender y traducir correctamente dichas
patentes, los traductores deben contar con esas mismas habilidades.
Además, dado que los reglamentos en materia de patentes varían de un
país a otro, el conocimiento lingüístico del traductor debe
complementarse con el conocimiento de dicho reglamento. Una mala
traducción de una patente, incluso una sola palabra traducida
erróneamente, puede generar inmensos problemas, que pueden costarle
millones de dólares a una compañía. Esto impone una gran presión en los
traductores, una presión que muchos traductores desean evitar por
completo.
Otro desafío es
encontrar traductores calificados que deseen invertir una cantidad
considerable de tiempo en un proceso de aprendizaje complejo para
desarrollar conocimientos y experiencia en este campo. Para las
traducciones de patentes, es fundamental que una agencia de traducción
tenga, para cada idioma, equipos lingüísticos completamente dedicados a
la traducción de patentes con la formación y experiencia necesarias.
MultiLing ha invertido vastos recursos y ha viajado por el mundo,
encontrando aquellas personas con las aptitudes adecuadas para
establecer dichos equipos.